Patrimonio de Vallenar

Treinta años de memoria atacameña

Erigida en el corazón urbano de Vallenar, nuestra casona resguarda el silencio y la arquitectura noble del Valle del Huasco desde 1994.

Arraigo y permanencia

Una casona con raíz local

A comienzos de los años noventa, la casona abrió sus postigos para acoger a quienes recorrían el norte chileno. Conservamos la escala íntima y las proporciones originales sin ceder ante la estandarización hotelera.

Cada intervención estructural ha respetado el trazado del casco histórico, permitiendo que la ventilación natural y los corredores interiores mantengan la serenidad térmica característica del valle.

Arquitectura y oficio

La nobleza constructiva

Aislación natural

Muros de medio metro

El adobe tradicional actúa como un escudo térmico eficiente frente a la oscilación del desierto, asegurando estancias frescas durante la tarde y un silencio nocturno ininterrumpido.

Sombra y aire

Patios de resolana

Los corredores centrales articulan el descanso alrededor de celosías de madera y vegetación del valle, creando rincones protegidos para la lectura pausada y el café matinal.

Habitaciones en el centro histórico

Atención personalizada y descanso garantizado en una casona patrimonial de Vallenar.